Tuesday, April 26, 2011

Sé quién soy

Sé quién soy: nada, nadie.
En un mundo que valora la personalidad, prefiero
dedicarme al amor
de ese que acaricia en la noche, 
que en la mañana desayuna contigo en la cama,
de ese que se marchita con el uso,
de ese que, con el uso, resucita.

En un mundo que cuestiona
que cada uno sea sólo eso, perfiero
mantenerme en la orilla, de mi lado
viviendo lo que creo.
Hacer de mí mi realidad, y del mundo un escenario.

Sé quién soy: nada, nadie.
Lo que siempre he querido ser
se mantiene flotando sobre el mundo,
pues nada hay que contamine más 
que la mentalidad mediocre de querer
ser y hacer
como hacen los demás.

Sé quién soy: yo mismo, sin conservadores añadidos.

Tuesday, April 19, 2011

Canto

Cuando levanto la voz
levanto sombras de tu mente.

Cuando brilla en mí esta fe
mi voz se desliza sobre el viento.

El calor de mi aliento te acaricia
en el susurro nocturno de la brisa.

Cuando canto, dejo de creer en lo que creo
y comienzo a vivirlo.

Tuesday, April 12, 2011

Pienso en ti

No vayas a creer de más lo que te digo hoy, que piense en ti no es logro tuyo, es afición mía. Cada mañana, mi oración traspasa el universo, con su canto claro y su intención precisa: que tengamos paz en el amor de dios, que tengamos felicidad en el conocimiento de dios, que nuestra única lucha sea la amorosa, física, sudorosa. Todo lo demás no me interesa.
 
Cada afán es su propia satisfacción, cada trabajo, cada logro. No hay más allá. Pero para el amor de dios, la eternidad es un instante: simplemente es, siempre, pleno.
 
Yo pienso en ti, por costumbre, porque me dediqué a orar por ti por muchos días. Y sigo haciéndolo, por costumbre, como cuando me hago conciente de las necesidades de oración de mi vecino, de mis hijos, de mis hermanos. La ayuda divina nunca está de más, nunca está ausente aún si no la percibimos.
 
Pienso en ti, oro por ti, pienso, te repienso. Sé feliz.

Thursday, April 7, 2011

Puros cuentos

Yo te cantaba al oído
y tú reías, jacarandosa.
Yo te decía: bonita
pones mi alma de color rosa.
No sé muy bien si creías
con ansiedad lo que te decía
o sólo bebías mis palabras
por tener algo que contarte sola.

Una roja caperuza, así le decían,
corría y corría sola, por el sendero del bosque,
el lobo, que era muy bueno siendo lobo,
se adentró en sus pensamientos más profundos
y dedujo, como buen lobo,
que la maldad innata en la criatura
la haría hacer de todo lo que las criaturas malas hacen;
razón o no, el lobo tenía un plan
y, como casi todos los que un plan tienen, 
logro acercarse a la pequeña
que era fuego, de verdad, muy apasionada.


Si el cuento termina mal
no me echen a mí la culpa
yo no puse las pasiones ni en el lobo, ni en la niña,
cada quien según lo suyo,
cada quien, claro que sí,
deja ir sus emociones y sentimientos
y sensaciones
y se permite hacer, decir, dejarse hacer.


Yo no soy, yo no fui,
bueno, es que ni siquiera estaba ahí.




 

Tuesday, April 5, 2011

Estamos bien

El mundo se cae alrededor. El agua se acaba. La inseguridad nos rodea. Se me rompió una uña hoy al intentar tocar el Gran Vals Brillante de Chopin. ¿Y qué, se acabará todo por eso?

Estamos bien. Sólo que nos habíamos acostumbrado a la comodidad de la comida diaria, el retorno a casa y el sueldo seguro. Llegamos a pensar que la vida estaba asegurada, nuestras casas, nuestra salud, la señal del interné. Pero resulta que no es así, hemos sabido que la única certeza es la muerte y nuestro entorno cultural se ha dedicado a negarlo, exaltando la juventud, la belleza, la riqueza y el poder como la única forma de vivir feliz y pleno.

La verdad es que nos aterra la vida, sus cambios, su permanencia a pesar de todo. La verdad es que no dejamos de ser el hombre en la caverna que vive de ilusiones y sombras. La verdad es que no hemos madurado.

Queremos estandarizar la vida, como si para todos la democracia, el cristianismo, la heterosexualidad y el café descafeinado fueran la felicidad. Queremos que todos crean y quieran lo que creemos y queremos. Por eso inventamos las luchas.

Hay luchas que llamamos trabajo, luchas que llamamos cruzadas, luchas que llamamos discusiones, luchas que llamamos guerra. Y todo lo justificamos en nombre de la ley, la justicia, dios, la razón, el desarrollo de la raza humana. Decía mi abuela y repito yo, 'Cuando un hombre quiere pelear, siempre encuentra un motivo.' Y estoy de acuerdo en luchar.

La paz y el amor requieren de una lucha constante contra la naturaleza salvaje del hombre -y de la mujer, no se sientan excluídas- una pelea conciente y decidida por ser mejor y crear un mejor ambiente para convivir. Que no sea deseable para todos provoca una lucha, al menos interior. Que no todos crean en dios provoca una lucha. Que no todos... etcétera.

Por eso, hoy, dedico mi oración a quienes deciden crear la paz y hacer el amor.

Amado padre celestial, te agradezco la diversidad del universo y de la mente humana, esa que alcanza la conciencia de sí misma y de tu mano invisible, esa que espera sin cuestionar ni dudar. Te agradezco, padre, que tu ley sea generosa y sabia, que se aplique con rigor a los que la conocen. Te agradezco que sé que eres mi padre y puedo levantar la frente con orgullo porque sé que provengo de ti. Te agradezco porque eres uno y sólo creaste a uno de cada uno de nosotros, así aprendemos a reconocernos como iguales en la diversidad, en la unicidad, en ti.

Te pido que nos ayudes a recordar nuestra fraternidad, sobre todo cuando nuestra humana debilidad nos ciega a tu amor, a tu sabiduría y a la misericordia, en nombre de Jesús, el Cristo. Amén.

Wednesday, March 30, 2011

Vida, Muerte, todo lo que no es igual

O domine Iesu Christe libera animas de morte aeternam.

Quisiera encontrar respuestas a todas las preguntas que me asaltan en momentos como este. Precisamente en este momento en que la vida parece ser una experiencia dolorosa por todos lados. La comprensión de los hechos y los días, de las interpretaciones que le doy, de las evidencias que se me aprontan a la vista...

Quisiera encontrar otras respuestas, que la impotencia de ser uno, sólo uno, no me enerve por completo y me deje sin palabras, sin razones, sin esperanza.

Quisiera poder observar el entorno y saber con certeza que mañana todo estará bien, sea por justicia o por olvido, sea por venganza o por perdón, pero que todo encontrará su cauce, todo seguirá su razón de ser y será, en el principio de la libertad, eterno y perfecto.


Es cierto, el entorno podría aterrar. La impotencia puede aterrar. Sin embargo lo más lastimoso es ver el sufrimiento de los que acompañamos a los caídos en sus días de alegría, en sus bodas, en el bautizo de sus hijos... Duele el silencio, duele la ausencia, duele la alegría de ayer, con un dolor agridulce y punzante, como un latido de corazón que poco a poco se va acallando.

La vida es maravillosa. La vida es un misterio. Todo lo que podríamos alcanzar, estrellas, eternidad, perfección se encuentra cada día más cerca.... la lejanía de su evidencia está en la tristeza que provoca el dolor de la muerte repentina, de su injusticia, de su imperdonabilidad. Fuera de la misericordia divina, lo más sabio es la actitud cristiana, la aceptación de la imperfección de nuestros propios hermanos, la vulnerabilidad de la vida como estamos acostumbrados a percibirla.

Por eso hoy, lamentando la muerte de Brenda, envío mi oración por la paz, en un canto doloroso que no encuentra consuelo más que en el abrazo y el silencio.

Amado Padre Celestial, tú que conoces nuestra naturaleza, provócanos a abrir los ojos. Permítenos reconocernos hermanos, cédenos un poco de tu sabiduría amorosa para que tengamos la certeza de nuestra fraternidad y respetemos nuestro derecho a vivir felices en tu armonía. Te ofrezco el sosiego de mis noches, la laboriosidad de mis mañanas y el amor que tengo por los que me importan para que todos tengamos la felicidad que tu conocimiento otorga: la libertad de conocer tu verdad. Te ofrezco el silencio de mis meditaciones a cambio de la risa libre de las madres. Te ofrezco el ingenio de mi intelecto a cambio de la sonrisa satisfecha de los que aman. Te ofrezco mi única felicidad por la alegría de los que no conocen tu presencia. Yo sé que tú me abrazas y me cobijas, en tu abrazo estoy seguro. Te pido por los que temen para que actúen con sabiduría y sepan que tus brazos abarcan más de lo que nuestra conciencia nos permite percibir.

Hoy mi oración va por la paz. Que toda lucha sea fructífera, contra el miedo, contra la ignorancia, contra la intolerancia, contra la muy natural estupidez humana. Permítenos ser hermanos y gozar de tu amor. Amén.

Tuesday, March 29, 2011

Amor y otros vicios

Tal vez no lo recuerdes, pero hace días que estuvimos juntos. Hace unas horas, tu abrazo se confundía en el mío, tú respiras junto a mí y yo olía tu cabello, rodeando cada respiración con pensamientos carnales y de otros tipos.

Dormíamos como duermen los amantes, exhaustos, plenos, dichosos. No había más en el pensamiento que la imagen del otro. No había más en el pensamiento que la lúcida imagen de tu piel almibarada.

Tu mirada, que era tuya entonces, se cerraba en las sensaciones del abrazo. Mi mirada, que era mía entonces, se cernía sobre ti, como un ojo divino que intenta adivinar la razón de esa sonrisa satisfecha, la caricia detrás de ese gesto que revela... que se rebela a la razón y se muestra, con dicha, como una flor que inevitablemente se abre al principio de la primavera.

Es inevitable. El mundo podría caerse a pedazos y mi única desesperación sería ver, una última vez, esa sonrisa tuya. Es inevitable: te amo.