Los tiempos que corren están llenos de posibilidades, tanto hacia lo deseado como en sentido contrario. Hay en el ambiente una festividad de "Yo soy capaz de descubrir el hilo negro, inventar el agua caliente y lograr que los malos huyan de volón pimpón" Soy tan inocente, que me da un enorme gusto cada vez que escucho a alguno de los candidatos emitiendo mensajes de esperanza para todos los ciudadanos. Y no es que me quiera poner pesimista, simplemente me parece una cantinela conocida de cada ciclo de elecciones, como si los anteriores gobernantes no hubieran hecho avanzar el Estado aunque sea algo mínimo.
Yo, con mi reiterada inocencia, propongo que sumemos esfuerzos por alcanzar mayor claridad en el proyecto de vida que tenemos pues, gane quien gane, debemos seguir trabajando para mantenernos los vicios cotidianos de comer, vestir y vivir dentro de la dignidad humana, y participar en la creación de una comunidad realmente comprometida en la realización de un presente rico en oportunidades para todos: en el mundo laboral y escolar hoy somos nosotros; en la realidad, a todos nos lleva patas de cabra si nos va mal.
Así que ánimo, de cualquier modo ganamos.
Tuesday, April 27, 2010
Tuesday, April 20, 2010
No te cases...
Pareciera que el mundo se va a acabar, con todas las cosas que suceden a nuestro alrededor y todos los compromisos que parecen incumplibles, así se trate de promesas de campaña hasta el clásico "mañana te pago" que nos hace merecedores de una fama indisoluble.
Hago un recuento de las experiencias de las últimos días y, sinceramente, no me siento fan de vivir en este mundo trashijado un día más. Empíezo el día con el recuento de uno de esos chistes de negro humor que circulan por la red: Jugando a las escondidas, Pepito dice "un, dos, tres por Ricky Martin, que estaba en el clóset... un, dos, tres, por Paulette, que está escondida en su cama... un, dos, tres, por Haití, que está bajo los escombros..."
Luego, la laboriosa ocupación del Puyeke, que ocupa más mis pensamientos que otra actividad social, intelectual o artística alguna, y más si está enfermo. Descontando todo lo que hay por leer y aprender alrededor, por simple curiosidad o intencionadamente.
Estímulos: es necesario seguir meneando el abanico porque de otra manera esto se acaba y eso sería ir en contra de la vida misma. Frenos: ninguno, simplemente, este carro no tiene ruedas.
Ya hablando en serio, tomarse la vida con toda la seriedad que merece ha de ser de una aburrición total, mucha preocupación y dolor innecesarios. Hoy les propongo dejar un día para la inconciencia, sirve que respiramos con total tranquilidad... Ahora sí ¡a trabajar!
P.D. Este sábado se estrena Los Cuervos están de Luto. Teatro del Instituto de Bellas Artes. Funciones: 18 y 20 horas. Asistan
Hago un recuento de las experiencias de las últimos días y, sinceramente, no me siento fan de vivir en este mundo trashijado un día más. Empíezo el día con el recuento de uno de esos chistes de negro humor que circulan por la red: Jugando a las escondidas, Pepito dice "un, dos, tres por Ricky Martin, que estaba en el clóset... un, dos, tres, por Paulette, que está escondida en su cama... un, dos, tres, por Haití, que está bajo los escombros..."
Luego, la laboriosa ocupación del Puyeke, que ocupa más mis pensamientos que otra actividad social, intelectual o artística alguna, y más si está enfermo. Descontando todo lo que hay por leer y aprender alrededor, por simple curiosidad o intencionadamente.
Estímulos: es necesario seguir meneando el abanico porque de otra manera esto se acaba y eso sería ir en contra de la vida misma. Frenos: ninguno, simplemente, este carro no tiene ruedas.
Ya hablando en serio, tomarse la vida con toda la seriedad que merece ha de ser de una aburrición total, mucha preocupación y dolor innecesarios. Hoy les propongo dejar un día para la inconciencia, sirve que respiramos con total tranquilidad... Ahora sí ¡a trabajar!
P.D. Este sábado se estrena Los Cuervos están de Luto. Teatro del Instituto de Bellas Artes. Funciones: 18 y 20 horas. Asistan
Tuesday, April 13, 2010
Bienvenido a la "normalidad"
Sólo existe una manera de ser feliz. Aunque puede aparentar miles de formas, sólo existe una manera de ser feliz: seguir el camino de la vida.
Tú me dices que nada importa, pues ves en dios una imposición -a final de cuentas, dices, se hace siempre su voluntad- ¿a dónde queda entonces el libre albedrío? -me dices- es una mentira eso de que podemos decidir qué hacer de nuestra vida.
Yo veo que hay convenciones con las que cumplimos a lo largo de la vida: ser niño o ser niña, ser hombre o mujer "de provecho", "de bien", pero son cuestiones que, en veces, no tienen que ver con dios o con la vida misma, sino son convenciones de la sociedad dominante en la época que nos tocó vivir.
Si dejamos de cubrir estas expectativas no podemos formar parte de la parte "buena" de la sociedad. Si intentamos subir el nivel establecido por la mayoría, nos convertimos en divos demasiado exigentes. No hay nada para nadie fuera de la bendita "normalidad"
Yo prefiero la extraordinaria unicidad que me fue concedida. Reconocer que sólo hay una manera de ser feliz... que sólo hay una felicidad plena: ser.
Tú me dices que nada importa, pues ves en dios una imposición -a final de cuentas, dices, se hace siempre su voluntad- ¿a dónde queda entonces el libre albedrío? -me dices- es una mentira eso de que podemos decidir qué hacer de nuestra vida.
Yo veo que hay convenciones con las que cumplimos a lo largo de la vida: ser niño o ser niña, ser hombre o mujer "de provecho", "de bien", pero son cuestiones que, en veces, no tienen que ver con dios o con la vida misma, sino son convenciones de la sociedad dominante en la época que nos tocó vivir.
Si dejamos de cubrir estas expectativas no podemos formar parte de la parte "buena" de la sociedad. Si intentamos subir el nivel establecido por la mayoría, nos convertimos en divos demasiado exigentes. No hay nada para nadie fuera de la bendita "normalidad"
Yo prefiero la extraordinaria unicidad que me fue concedida. Reconocer que sólo hay una manera de ser feliz... que sólo hay una felicidad plena: ser.
Tuesday, April 6, 2010
Horario de Verano
Cada año se actualiza la maldición veraniega del calor, del sudor y del cambio de horario. De pronto todo parece circular más lento, pues la somnolencia nos hace presa de sus efectos para dejarnos sin fuerza, sin ánimos, sin alientos, diría mi má.
Pues este domingo se dió el cambio al estado catatónico en que la mayoría de los mexicanos regresamos a las labores cotidianas, después de un fin de semana largo en que las manifestaciones religiosas nos llenaron de esperanza en el futuro, a pesar del presente que nos rodea.
Porque resulta que la vida no siempre es golpes y desastres, caídas y dolor. Somos susceptibles de alcanzar mucho más en todos los terrenos. Cierto que el ambiente está cargado de una negatividad inmensa, sin embargo, basta buscar la opinión de un niño, preguntarle cómo la ve ¿vamos a salir bien de ésta?. Seguramente su respuesta será tajante y definitiva, los niños no se complican la existencia con cuestiones de ética, legalidad y política, sus decisiones son justicieras, llenas de valores y moralmente correctas:
Para la inseguridad, más policías.
Para detener la violencia, respetar.
Para evitar el narcotráfico, estar juntos y cuidar que no compren más.
Sus respuestas son la maravilla de la obviedad y el buen juicio, lamentablemente la racionalidad que aplicamos a la realidad la llenamos de presunción, reserva, malicia, presupuestos, política y otras ficciones que detienen cualquier buen proyecto que se pudiera plantear.
Esto ya es demasiado, el cambio de horario me afecta.
Pues este domingo se dió el cambio al estado catatónico en que la mayoría de los mexicanos regresamos a las labores cotidianas, después de un fin de semana largo en que las manifestaciones religiosas nos llenaron de esperanza en el futuro, a pesar del presente que nos rodea.
Porque resulta que la vida no siempre es golpes y desastres, caídas y dolor. Somos susceptibles de alcanzar mucho más en todos los terrenos. Cierto que el ambiente está cargado de una negatividad inmensa, sin embargo, basta buscar la opinión de un niño, preguntarle cómo la ve ¿vamos a salir bien de ésta?. Seguramente su respuesta será tajante y definitiva, los niños no se complican la existencia con cuestiones de ética, legalidad y política, sus decisiones son justicieras, llenas de valores y moralmente correctas:
Para la inseguridad, más policías.
Para detener la violencia, respetar.
Para evitar el narcotráfico, estar juntos y cuidar que no compren más.
Sus respuestas son la maravilla de la obviedad y el buen juicio, lamentablemente la racionalidad que aplicamos a la realidad la llenamos de presunción, reserva, malicia, presupuestos, política y otras ficciones que detienen cualquier buen proyecto que se pudiera plantear.
Esto ya es demasiado, el cambio de horario me afecta.
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