Este asunto de la guerra es todo un tema, así que unámonos al argüende de moda y démosle con alegría: Hay una guerra entre la fe y la falta de la misma.
Resulta y resalta que hoy platicaba con una amiga de que existen formas de pensamiento y manifestaciones no perceptibles a simple vista, que sólo nuestra fe nos permite reconocer y transmitir. Estas formas pueden ser percibidas como sensaciones visuales, auditivas o táctiles no producidas por persona encarnada alguna. Nuestro temor, combinado con la ignorancia, pueden confundir estas sensaciones fácilmente con cualquier cosa que en nuestro imaginario popular se llama aparición, fantasmas o demonios.
La verdad es que, aunque estas cosas existen, es más probable encontrarnos con semejantes espantos a plena luz del día que en la tranquilidad de la noche. El asunto de fondo es el desconocimiento de la fe que profesamos ¿creemos o tenemos miedo? Porque es necesario diferenciar el llamado "temor de dios" al temor al diablo.
Claro que no es mi intención iluminar el mundo con mis abundantes conocimientos sino brindar un espacio para reflexionar y ofrecer una oración. La reflexión es como sigue: ¿Creemos en un dios amoroso que ha diseñado un universo para nosotros o Tememos las acciones de un Diablo maligno que planea el mal sobre nosotros? ¿En cuál de las dos cosas basamos nuestra fe?
La oración de hoy.
Salud.
Respiro y te respiro.
Miro y te miro.
Soy un reflejo de ti y tu perfección
por eso puedo
planear el día de mañana
soñar con un futuro
proyectar un mundo
dibujar la verdad que empiezo a comprender de ti.
Soy tu creación,
soy tu reflejo,
soy una manifestación de tu pensamiento.
Soy perfecto,
soy afirmación de tu presencia,
soy expresión de tu amor.
Por eso te doy gracias,
por eso vivo feliz.
Amén
No comments:
Post a Comment