Los niños hicieron una visita al museo. Al volver, les pregunté cómo les había ido y qué les había parecido el museo.
¿Cómo estuvo el museo, Jesús?
Chingón, profe
¿Cómo es eso, Jesús? No entiendo esa palabra
Pues chingón... que estuvo padre..., bien chido..., bonito..., divertido...
¡Ah, esas palabras sí las entiendo! Pero la otra no sé qué significa ¿no será una grosería? ¿quién la dice?
La dice mi papá
Pues pregunta a tu papá qué quiere decir con esa palabra y si es o no una grosería.
Unos días después vi de nuevo al niño en la escuela, acercándome, le pregunté si había interrogado a su papá.
¿Qué te dijo tu papá, Jesús?
Que sí es una grosería
Bien, ahora tú decides si quieres ser un niño que diga groserías o no.
No profe, no quiero ser un niño que diga groserías
Muy bien Jesús, ¿y por qué?
Porque se oye muy culero
______
Anécdota real. Se ha cambiado el nombre del niño.
No comments:
Post a Comment