Sólo existe una manera de ser feliz. Aunque puede aparentar miles de formas, sólo existe una manera de ser feliz: seguir el camino de la vida.
Tú me dices que nada importa, pues ves en dios una imposición -a final de cuentas, dices, se hace siempre su voluntad- ¿a dónde queda entonces el libre albedrío? -me dices- es una mentira eso de que podemos decidir qué hacer de nuestra vida.
Yo veo que hay convenciones con las que cumplimos a lo largo de la vida: ser niño o ser niña, ser hombre o mujer "de provecho", "de bien", pero son cuestiones que, en veces, no tienen que ver con dios o con la vida misma, sino son convenciones de la sociedad dominante en la época que nos tocó vivir.
Si dejamos de cubrir estas expectativas no podemos formar parte de la parte "buena" de la sociedad. Si intentamos subir el nivel establecido por la mayoría, nos convertimos en divos demasiado exigentes. No hay nada para nadie fuera de la bendita "normalidad"
Yo prefiero la extraordinaria unicidad que me fue concedida. Reconocer que sólo hay una manera de ser feliz... que sólo hay una felicidad plena: ser.
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